'Dimensiones', la primera muestra profesional de fotografía en 3D
Siete experimentados fotógrafos cambiaron la cámara profesional por una consola Nintendo 3DS. El resultado, una serie de imágenes divertidas que se exhiben en el Matadero de Madrid.
Apreciar el mundo tal y como es, enfatizando el papel de la experiencia, es una de las premisas empiristas que motivaron la aparición de la fotografía en el siglo XIX. La fotografía hizo pensar a las personas en la capacidad de reconocer al mundo con su “realidad”, a través de la inmortalización de instantes que no vuelven a repetirse ni en dos segundos consecutivos.
Así fue como la fotografía cambió la forma de percibir la “realidad”, un invento que con el correr de los años ha buscado perfeccionarse, buscando la manera de obtener un color más nítido, una brillantez más natural, todas esas características que hacen que una imagen se convierta más que en un recuerdo en una excusa para revivirlo.
El reto de captar la realidad de una forma novedosa es la razón de la exposición Dimensiones, que se presenta en el Matadero de Madrid hasta el 26 de junio.
Se trata de una muestra experimental, organizada por la empresa Nintendo que puso a disposición de fotógrafos de alto nivel como: Txema Salvans, José B. Ruiz, Manuel Queimadelos, Marisa Flórez, Ouka Leele, Daniel Riera, Joan Fontcuberta, su nueva consola Nintendo 3DS para que se lanzaran a la experiencia de hacer fotografías profesionales en tercera dimensión.
Una nueva mirada
La escritora Susan Sontag decía que “la fotografía es, antes de nada, una manera de mirar”. ¿Y si se cambia esa manera? Esta es la premisa que recuerda Dimensiones, que invitó a los fotógrafos a dejar la imagen plana de sus cámaras profesionales por una consola que, además, les retó a acostumbrarse a esa nueva “forma de mirar” que introduce la fotografía en tres dimensiones.
Para el fotógrafo José B. Ruiz, la sensación de cambiar su cámara por la consola fue de sorpresa al encontrarse con un instrumento que permite fotos divertidas. “No tuve la sensación de tener un juguete entre las manos sino un dispositivo bastante ergonómico para divertirse”.
Para Joan Fontcuberta, la sorpresa de utilizar este tipo de dispositivos se define en el gran salto cualitativo que se refleja en la imagen, lo que podría hacer pensar que con el paso del tiempo la fotografía en 3D podrá cambiar el concepto actual de la fotografía. “En efecto, creo que con el 3D se da un salto cualitativo. Puede que al principio prevalezca el puro efectismo pero poco a poco irá encontrando su razón de ser conceptual.”
Aunque la incipiente técnica de fotografía en 3D apareció a principios del siglo XIX, con el resurgimiento que está teniendo, y el perfeccionamiento en los instrumentos técnicos para lograrla, resulta comprensible cuestionarse si los fotógrafos profesionales están dispuestos a dejar sus cámaras habituales. Para José B. Ruiz, la tecnología 3D no cambia la esencia de su trabajo, se trata de un recurso más. “La fotografía tradicional frente a la de 3D no debe entrar en cuestiones de si es bueno o malo, mejor o peor. La tercera dimensión es un soporte y un recurso más para la expresión visual. Es un recurso que seguro encuentra adeptos y tendrá su momento”.
Para Fontcuberta, la cuestión se traduce en que la fotografía 3D responde más a la necesidad empírica, como naturaleza de la fotografía, aún cuando se trate de fotografías artísticas. “La realidad es en color y en tres dimensiones y durante más de un siglo la hemos hecha más abstracta fotografiándola en blanco y negro y en dos dimensiones. Hoy podemos fotografiar en color y en tres dimensiones y, por tanto, ser más fieles a la realidad. Aunque decantarse por la fotografía tradicional o la 3D dependerá, al final, de lo que quiera expresar el fotógrafo”.
Pero, aún cuando los medios cambien una buena foto -aquella que logra captar un instante memorable a través de un ojo que ve agudamente- siempre será el resultado de un artista que sabe hacer uso de las diferentes técnicas de las que dispone, un hecho que queda más que demostrado en Dimensiones.
Vivian Murcia G.